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PROYECTOS DE 
ARQUITECTURA

2020-2022

A finales del año 2020, Fundación ACTO lanzó un concurso de ideas de arquitectura, para convocar a estudiantes y profesionales de todo el país, a colaborar en el proceso de rehabilitación de las estaciones ferroviarias de San Rosendo, Yumbel, Rungue y Ocoa. Ver más info aquí.
 
El año 2022, gracias al financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través de la línea de Arquitectura del Fondart Nacional, y la colaboración de las Municipalidades de Hijuelas y Til Til, se desarrollaron los proyectos de arquitectura ganadores del concurso antes mencionado, para la estación de Ocoa y la subestación de Rungue, además de los proyectos de especialidades.

PROYECTO ESTACIÓN OCOA

Arquitectos del proyecto: Diego Carreño y Oscar Roa

Ingeniero Calculista: Gerardo Fercovic

El desarrollo de la propuesta de Ocoa se centra en 2 aristas principales: Primero, la toma de decisiones, en conjunto con la comunidad, en torno a la Plaza que actúa como catalizador y articulador de las fuerzas y sentimientos demostrados por los vecinos respecto a este espacio olvidado en los recuerdos, y su materialización en diversas instancias espaciales que generen una correcta simbiosis con el desarrollo de la segunda arista, el mejoramiento tecnológico y sostenible del edificio histórico (antigua estación de trenes de Ocoa). 

 

Mientras que la plaza y los espacios exteriores entregan respuestas prácticas y concretas a las inquietudes comunitarias, como la disposición de locales comerciales, áreas de esparcimiento infantil, cine al aire libre y plaza con piletas de agua, entre otros usos que buscan fortalecer la identidad y re-apropiación espacial del entorno mediante “guiños” arquitectónicos que pretenden captar la atención de los nuevos usuarios en un amplio abanico de edades; por otro lado, y en un nivel más arquitectónico y constructivo se propone un análisis de diseño bioclimático a la infraestructura de la estación, para dar respuestas físicas y tecnológicas que logren optimizar su habitabilidad desde el punto de vista de alcanzar un confort higrotérmico y una adecuada climatización natural, por medio del desarrollo de estrategias pasivas de acondicionamiento térmico en sus diferentes períodos climáticos a lo largo del año (frío, templado y cálido). Estas estrategias se llevan a cabo por medio de mecanismos de Captación- Almacenamiento y Distribución de Energías Naturales dentro de la edificación, los cuales permiten gestionar, controlar y/o atenuar los efectos producidos por los factores climáticos, geográficos y orográficos del medio; de manera tal, que la experiencia de los usuarios tanto en los espacios interiores como exteriores de este importante proyecto de equipamiento cívico, sea de primer nivel.

PROYECTO SUBESTACIÓN RUNGUE

Arquitectos del proyecto: Carolina Catrón y Ricardo Azócar

Ingeniero Calculista: Gerardo Fercovic

Centro Cultural Subestación Rungue 

Como partido general, la propuesta se compone de tres intervenciones principales que forman un conjunto, la primera, corresponde a la recuperación de la Ex Subestación Eléctrica de Rungue por medio de la inclusión de un pabellón interior de madera laminada, la segunda a la consolidación de una plaza ciudadana y por último la incorporación de un sombreadero con espacios feriales multiuso. 

 

Centro Cultural 

A partir de la tipología original de la Ex Subestación Eléctrica de Rungue, se propone incorporar un pabellón de madera laminada en su interior. Este, de geometría rigurosa, sobria y regular pretende poner en valor el carácter del edificio preexistente, denotando la escala de la nave industrial en términos formales y materiales. Para ello, la propuesta considera liberar de usos el perímetro estructural de la subestación, por medio de un corredor continuo, concentrando así el programa cultural y comunitario en el interior central de la edificación por medio de la inclusión de un pabellón de madera. Esta nueva estructura se compone de dos plataformas de casetones soportadas por una serie de pilares perimetrales en forma de cruz y un núcleo central de acero que reconoce la estructura central preexistente, reforzando así el sistema central de hormigón, pilar-viga, por medio de un núcleo de servicios que mitiga las posibles falencias estructurales del edificio. La diferencia material, entre lo original y lo propuesto, alude a la distancia histórica entre ambas construcciones, generando una relación sinérgica de fondo y figura capaz de ser reconocida tanto en el interior como en la plaza ciudadana. Adicionalmente se propone recuperar el subterráneo del edificio original, reconociendo la importancia estructural e histórica de sus módulos de hormigón. 

 

En términos programáticos, el pabellón tiene un carácter cultural y comunitario, con plantas abiertas versátiles que pueden adaptarse para distintos requerimientos y público, respondiendo así, a una escala local y comunal. El proyecto apuesta por la adaptabilidad de los espacios, para lo cual se incorporan cortinas de gran dimensión en distintos puntos del edificio, con el objetivo de manipular los límites físicos de los distintos espacios, así como también la incidencia de la luz en las actividades que se deseen desarrollar. El único programa permanente se organiza; por un lado, en el núcleo central del proyecto, que recorre desde el subterráneo hasta el segundo nivel y el cual aglomera servicios, bodegas y ascensor; y, por otro lado, en el subterráneo por medio de un archivo histórico de consulta abierta. 

 

El primer nivel contempla un café literario y un espacio expositivo multiuso, el cual se divide en una planta abierta y en un acotado espacio circular cuyos límites están definidos por una cortina, pudiendo cerrarse o abrirse según sean los requerimientos y necesidades de las exposiciones y/o talleres en curso. El segundo nivel se compone de dos talleres polivalentes, los cuales se constituyen por medio de plantas libres, cortinas perimetrales que bordean los muros vidriados con el objetivo de manipular la luz en el interior y servicios complementarios contenidos en el núcleo central. El altillo se presenta como un pequeño espacio disponible para albergar espacios de trabajo administrativo o para actividades culturales que requieran un espacio independiente y acotado, en caso de necesitarlo. El subterráneo acoge exposiciones y archivos históricos de consulta abierta, junto a un espacio escénico con el potencial de acoger residencias artísticas o actividades audiovisuales puntuales. Por último, en el acceso, se formaliza la animita preexistente, por medio de un cilindro de acero corten con una hendidura que permite incorporar flores y velas apelando al valor intangible que la comunidad le da a este lugar. 

 

Sombreadero 

El pabellón interior dialoga y se complementa con un pabellón exterior que tiene el potencial de ser un espacio público de reunión vecinal, bajo la sombra. Este se estructura y configura de igual manera que el pabellón interior, dando origen a un perímetro abierto capaz de acoger espacios de descanso y encuentro, mientras que el núcleo central acoge un programa comercial adaptativo, destinando espacios para venta de productos locales diversos y temporales, acompañado de baños públicos que faciliten su autonomía durante distintas épocas del año.

 

Plaza ciudadana 

Por último, ambos pabellones, tanto interior como exterior, configuran y delimitan una explanada ciudadana, la cual se configura como un espacio versátil que pueda adaptarse a diferentes necesidades de la comunidad; desde ceremonias de carácter cívico en distintas épocas del año hasta una plaza de juegos de agua en el verano. Todo el espacio público se ve potenciado por una rampa lateral como vínculo entre la explanada y el bosque de espinos preexistente, estos cúmulos de árboles acogen bajo su sombra espacios de encuentro para niños, niñas y adultos. Adicionalmente se proponen dos jardines de cactáceas y piedras que bordean los límites públicos del polígono de intervención, como estrategia para un paisajismo adaptativo a las condiciones climáticas del lugar y como un vínculo directo entre las personas y el paisaje. Todas estas estrategias tienen por objetivo rememorar el rol que, otrora, tuvo el tren y su estación como centro social y económico para la comunidad de Rungue, por medio de un programa cultural y comercial con alcance a toda la comuna de Til Til y un espacio público que garantiza sombra y juegos de agua para mitigar la aridez y altas temperaturas de Rungue y sus alrededores.

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